EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2015

un poeta que te agarra del corazón para llevarte al centro de su escenario... en su cabaret de poesía y vida.

BREVE RESEÑA DE LIBU BILBAO

"Una muñeca sonriente acompaña a nuestro rapsoda. Ana Diosdado en Segunda Enseñanza y Lamento de la calle madrileña Desengaño inspiran sus versos. Versos libres, crudos, reales de sol y sombra, de cine y teatro, de Charles y de Chaplin...
Isidro R. Ayestaran hijo y nieto de Cantabria, con una muñeca en la mochila recorre ciudades mirando y escuchando vidas ajenas.
Libu te brindó ayer su espacio. Gracias por llenarlo de versos con nombre y apelidos. Venderemos tus libros con mucho gusto en un intento de atraparte entre nuestras estanterias"
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entrevista en MUNDOPALABRAS

Hoy tenemos en mundopalabras a Isidro R. Ayestarán, autor del poemario De cuando quise acariciar el cielo con mis propias manos, editado con nuestro sello émepe.
Pequeña biografía que te interese destacar
Comencé a escribir cuando era niño, ya que siempre me gustó contar historias, hilvanar personajes, llegar a lo más profundo de ellos y conseguir que salieran a flote. Luego, ya de mayor, descubrí el teatro, la magia de los camerinos, las mariposas del estómago y la tremenda verdad que alberga esa “pared invisible” que es el patio de butacas. Y decidí que debía calzarme el zapato de artista para viajar y volar con mis textos desde el escenario a la platea.
¿Cómo definirías en un máximo de cinco líneas de qué trata tu libro y por qué deben comprarlo los lectores?
Tal y como añadí para el texto de la contraportada, es una colección de pequeñas historias sobre grandes fracasos, sobre esas parcelas de verdad que atañen a la gente de la calle, de los cafés solitarios, de los que ansían, aunque sea, una pequeña porción de atención en sus vidas.
Un poemario sin grandes alardes literarios para llegar al lector mirándole directamente a los ojos.
¿Cuál es el principal objetivo que te planteaste con la escritura de esta obra?
Poner voz a los que no la tienen, no les dejan, no interesan. En un mundo donde las desgracias se convierten en una operación de marketing, los “sin voz”, los “nadie” –que diría Galeano– son mi principal objetivo. Para ellos es este poemario.
¿Qué es para ti ser escritor/a? ¿Te cuesta utilizar esa palabra para definirte?
Como diría el ficticio personaje de Cela en la versión cinematográfica de Camus, «yo no soy escritor, soy un mero “fabricante de letras”».
Un poeta de escenario que escribe una vez que se levanta el telón.
¿Qué ha sido lo más bonito y lo más difícil de todo el proceso de publicación de tu libro?
Empiezo por lo difícil: elegir la versión definitiva de poemas para la obra definitiva, decantarme por uno y no por otro. Eso que se llama de manera tan fea “selección”.
Lo más bonito fue el proceso de creación, desde la cita introductoria, los distintos bocetos para la ilustración de la portada, el tono de cada verso… Darle forma como hiciera, por ejemplo, Bernini con un bloque de mármol hasta llegar a alguna de sus obras en Villa Borghese.
¿Les aconsejarías a otros escritores que se embarcaran en la aventura de la autoedición?
Por supuesto, pero sin dejar de ser ellos mismos, teniendo fe ciega en su trabajo y creyendo a pies juntillas en lo que hacen. Conozco a muchos que vendieron su alma a cambio de un determinado logotipo en sus trabajos.
¿Cuál ha sido tu experiencia con mundopalabras.es?
Lo concebí como un trabajo en equipo, y así fue. Me orientaban, me dejaba orientar, les daba mi opinión, la contrastaban… Una experiencia mágica. Como sospechaba desde el principio que iba a ser.
Y así fue.
¿Qué sentiste cuando tuviste el libro entre tus manos?
Fue muy emocionante el desembalar las cajas y ver todos los ejemplares allí, ordenados, callados, a la espera de comenzar el viaje. Eso fue lo mejor de todo.
¿Algún consejo para escritores que están empezando?
Conozco a muchos que piensan que por utilizar expresiones o palabras “barrocas” o títulos “en abstracto” ya se consideran escritores. Y lo único que logran es que la gente que acude a sus presentaciones se mire entre sí en busca de una explicación ya que no entienden nada.
Uno de los grandes dijo una vez que la manera más fácil y directa de escribir “voy a subir al árbol a por esa manzana” es escribiéndola tal cual. Pues eso. Antes de llegar a las ramas hay que pasar por la raíz y el tronco.
Ya habrá tiempo para llegar a la cumbre.
Últimamente nos gusta cerrar nuestras entrevistas con una pequeña batería de frases que requieren una respuesta muy breve, ¡vamos a ello!
Tu principal fuente de inspiración es…
La vida
Para llamar a las musas nada como…
Dejar la puerta entreabierta mientras estás trabajando
Tu lugar preferido para escribir…
Mi rinconcito, rodeado de un montón de libros y una fotografía dedicada de Concha Velasco
¿Prefieres el día o la noche?, ¿el silencio o algún sonido de fondo?
Siempre la noche, con los auriculares puestos mientras escucho música en tono bajo
¿Libro electrónico o libro en papel?
Papel, of course. Lo otro no debería llamarse libro tan siquiera.
¿Alguna superstición?
Ninguna
Un sueño como escritor…
Que al terminar el libro, el lector(a) se ponga a pensar.
Tu escritor/a favorito/a…
Infinitos, de Bukowski a Gala pasando por Cela o Kerouac
Un personaje literario que te cautivara especialmente…
Martin Marco, de La colmena
La novela que te hizo llorar…
NADA, de Carmen Laforet. Por lo terrible de la historia, máxime teniendo en cuenta la época en que se escribió.
Por último, nos gustaría conocerte un poquito mejor, ¿te animas a responder a nuestro apartado “muy personal”?
Tu comida favorita es… Como de todo, pero no me van las extravagancias tipo chef
Serías capaz de insultar si… Cuando la estupidez se hace evidente al alcance de la mano
Tu ciudad favorita es… ¿Una? Roma
Lo que más odias de este mundo… la falta de respeto hacia los más débiles
Una manía personal… mirarme al espejo
¿De qué te disfrazarías en una fiesta de disfraces?… Maestro de ceremonias de un cabaret (lógico)
Ahora mismo estás leyendo… El sueño de la ciudad, de Andrés Vidal

RECITAL EN LIBRERIA LIBU (BILBAO)

Vuelvo a la carretera con mi poemario DE CUANDO QUISE ACARICIAR EL CIELO CON MIS PROPIAS MANOS, esas pequeñas historias en verso sobre los grandes fracasos de unos personajes que agonizan en un asfalto que dispara miseria, decepción y soledad.
El hombre que se desespera en la cola del paro, la vieja prostituta que añora tiempos mejores, el enamorado solitario que ansía unas caricias, el viejo artista de teatro que sale a escena con un nudo en la garganta... Todos ellos, acompañados por mi inseparable muñeca de trapo, símbolo de la infancia perdida, llevada a hombros por cuatro payasos con su cara blanca, con surcos de haber llorado...
OS ESPERAMOS!!!!!!!!

breve reseña sobre mi obra

El poeta Isidro R. Ayestarán presenta su nueva obra, "De cuando quise acariciar el cielo con mis propias manos", una colección de historias en verso sobre personajes fracasados cuyas vidas cotidianas se desarrollan en la miseria, el sufrimiento y la soledad. Una dura crítica a la situación actual marcada por el desencanto, la falta de ilusión y el pesimismo.
Vagabundos, prostitutas, actrices en decadencia, infancias perdidas, etc. se convierten en protagonistas y centro de atención de esta obra que nos lleva a experimentar todos los estados de ánimo. Las palabras y el universo literario en el que nos sumerge el autor nos arrastran a un mundo gris en el que viviremos la decepción y la agonía, pero también nos hará reflexionar, sonreír y emocionarnos.

Cuando uno abre este libro de Isidro R. Ayestarán pasa a sumergirse en un universo literario donde la prosa se hermana con la poesía a golpe de verso, donde las metáforas y los símbolos juguetean, desinhibidos, y embellecen con un barniz especial todo aquello que tocan. Es este escritor santanderino, sin duda, un artista de las palabras que las maneja con sobrada holgura, utilizando los ritmos con tanta habilidad que convierte cada composición de este poemario en una melodía que nos hará vibrar, ya la leamos en silencio, deleitándonos, ya sea en voz alta.

De cuando quise acariciar el cielo… es una obra con un enorme poder evocador que consigue sacudir al lector, y hacerlo reflexionar, y sonreír, y emocionarse hasta la médula, y sentirse afortunado de haber coincidido con este libro ante cuyo encanto es prácticamente imposible mantenerse impasible.

Isidro R. Ayestarán
nació en Santander, en mayo de 1973. En 2009 ve la luz su libro de poemas y fotografías El cabaret de los sueños nocturnos, representado en formato café-teatro en varios escenarios de la capital cántabra.

Los textos de este autor y rapsoda han aparecido también en diversas publicaciones poéticas y ha obtenido algunos galardones como el del XVI Certamen de Poesía Merche Lanza.

Además, también es autor y coprotagonista de diversos espectáculos poético-teatrales representados en diversos escenarios de Santander y Madrid con títulos como Bohemian Cabaret, Trovador de madrugada o Carrousel, donde combina la sátira y el cabaret con el compromiso social.

SENDEROS DE POETA



No se hicieron las tardes de domingo
para hablar de amores perdidos,
ni el horizonte de mi bahía
para ser camuflado por la neblina matinal.

Los rayos del sol se funden con el mar
bicolor entre crepúsculos y lágrimas vertidas,
y los solitarios no lo son menos por maquillar
artificialmente sus sonrisas de mentira.

Hay quien dice que los poetas naufragamos
en cada uno de nuestros versos,
y que como los buenos capitanes,
nos hundimos con nuestro barco,

y los hay también que se sientan a
contemplar el caminar errante de las musas,
el footing del alcohol en sus venas, y el calor
de aquel beso que ya se pierde a lo lejos.

No se hicieron las mañanas de lunes
para escribir poemas amparados en el recuerdo,
para ensordecer con el estruendo de los silencios,
apoyarme en el balaustre de la nostalgia,
y musitarle al viento que aún la quiero.

No, querido destino incierto,
no nacimos los poetas para dejarnos la piel
en este cruel sendero de letras plañideras mientras
nos lanzamos a la búsqueda de su encuentro.

El amor nos lleva delantera, compañeros…

Un par de páginas, por lo menos.

(c) Isidro R. Ayestarán

LA SIRENA DE LA CALLE CUBO

Versión escénica del poema "LA SIRENA DE LA CALLE CUBO", incluido en mi último trabajo literario, y que en 2009 formó parte del repertorio del espectáculo "MUÑECAS DE CRISTAL", una gala realizada junto al maestro del transformismo OKY en la sala Colilla Queens de Santander y en la que, desde la óptica de diversos personajes y sus modos de vida, se hablaba de la mujer.

le llamaban "EL PIRULETA"

Versión teatral del poema "El romance de Pedrito El Piruleta", representado en la sala Colilla-Queens de Santander junto al artista del transformismo OKY en septiembre de 2009.
Incluido en mi último poemario, "De cuando quise acariciar el cielo con mis propias manos", lo he recitado tal cual, en versión escénica en el montaje "Carrousel" y en este espectáculo, GRAND GUIÑOL, que tantas alegrías me dio en su momento.

Espero que os guste.

ACARICIANDO EL CIELO - Sueño para entierro de niño artista

El vídeo que recoge el número inicial de la gala. A ritmo de requiem, de canto fúnebre al son de las campanas, el rapsoda entierra a la muñeca de trapo, metáfora poética de la pérdida de la inocencia y la infancia. Luego, mientras suenan los compases del aria "Pagliacci" de Ruggero Leoncavallo, el primer poema de "Acariciando el cielo", la pesadilla del artista, el sueño del poeta, el entierro del niño artista:

"Cuatro payasos llevaban su féretro, con su cara blanca, con surcos de haber llorado, dando certeza a la leyenda que reza que no hay artista más triste que el que borra su sonrisa al portar el silencio del aplauso sobre sus hombros".

DE CUANDO QUISE ACARICIAR EL CIELO CON MIS PROPIAS MANOS

DE CUANDO QUISE ACARICIAR EL CIELO CON MIS PROPIAS MANOS
un tren de versos, momentos, nostalgias y quimeras.

De venta en:
Santander: Más que libros, La librería del Puerto y Gil
Torrelavega: librería DLibros
Santoña: librería N. Áncora
Valladolid: librería Eutopía
Madrid: Atticus-Finch, Traficantes de Sueños, La esquina del Zoro y C.S.La Brecha
Gijón: La Revoltosa
Barcelona: Barra/Llibre


¿Quién más se apunta?
Nos vemos en la próxima estación.
FELIZ 2016

ACARICIAR EL CIELO (a tu lado)



Hemos caminado

a lo largo del asfalto llamado vida,

en un continuo regalo de miradas

envueltas en papel de cariño y lazada de afecto

que eran la banda sonora de nuestro tiempo juntos,

pero hoy, a través del escaparate del hasta luego,

me atormenta el abismo que dista hasta la otra orilla

desde donde me sigues guiñando el ojo,

donde aún me abroncas en silencio por mis excesos,

donde me pintas tu sonrisa y tus “te quiero”,

desde ese lugar donde ahora habitas

y del que yo me encuentro tan lejos.



Hemos visto tantas cosas juntos,

la de cosas que habremos visto,

sentados al borde del precipicio,

tentados a saltar en busca de grandes emociones,

sonriendo hacia el vacío más lejano

porque no había finito suficiente para los dos,

para nuestras ansias de vivirlo todo, juntos,

a lo largo de este abrazo eterno, fundidos tu y yo.



Pero yo ahora, tan lejos,

echándote de menos,

con la certeza que me da el saber

que si alguna vez acaricié el cielo

lo hice estando a tu lado,

teniéndote cerca,

cogidos los dos de la mano…



Por lo que nado hacia ti,

hacia esa orilla donde habitas,

ya ves, porque sé que a tu lado

no se me olvidará sonreír,



porque es a tu lado, solo a tu lado,

en nuestro rinconcito de nubes,

cuando de nuevo, tú y yo,

volveremos a la vida como antes.



Como en aquel tiempo en que, juntos,

acariciábamos el cielo.

(c) Isidro R. Ayestarán, MMXV

ESPERA

Aún aguardo al verso certero, 
aquel que recitaría en la noche 
refugiándome en tu regazo, 
fundido a tu cuerpo.

Aún miro el folio en blanco 
que anhela, silente, el 
baile de mis dedos, deslizantes 
sobre mis sueños.

Trémulo el deseo, 
viva aún la qimera, 
pero frío el recuerdo de un beso.

Lejano cuerpo entre mis sábanas, 
soledad de letras aún no escritas, 
musitadas, apagadas en su espera.
(c) Isidro R. Ayestarán
De cuando quise acariciar el cielo con mis propias manos.

ACARICIANDO EL CIELO - Rauda

"Él ya no irá a verte esta noche al teatro, y su butaca de siempre permanecerá vacía, sin esa luz de estrellas que te prometió muchas otras noches atrás, cuando no existán las prisas, el silencio, el vértigo... Ni los GRITOS ni las lás lágrimas que arroja el cielo cuando las nubes se ponen a llorar amores perdidos"

ACARICIANDO EL CIELO - Sin red y Volar

Apoteosis final en la gala del RVBICON del pasado domingo 29 de noviembre.
"Vosotros también tenéis alas para volar, para pensar, para vivir, para sentir... No permitáis que os las corten y alzad el vuelo, alto, muy alto".

ACARICIANDO EL CIELO - EL vagabundo y la saeta

Fragmento de la versión teatral en Sala de tres Teatro (Santander) que incluye los poemas "El vagabundo" y "La saeta del Poeta Solitario", dos de los poemas que hablan "desde dentro", desde la soledad del camerino y la de la hoja en blanco, la indiferencia y las zancadillas en el mundo de la literatura y el teatro.

"Con pasos desmadejados, de farola en farola, brincanco para evitar los charcos de soledad, huyendo de esa sombra que te persigue en la pared, sin compás, patético reflejo de lo que fuiste tiempo atrás. La estrella de un cabaret, el maestro de ceremonias tras un telón de acero hilvanado a base de sentimientos y de un amor marchito que partió lejos, más allá de las candilejas, hacia esa otra orilla donde no se pone el sol".

ACARICIANDO EL CIELO - Un mundo en venta

video


"Un mundo en venta", uno de los temas más cabareteros de todo el espectáculo representado el día 29 de noviembre en el mítico Rvbicon de Santander, interpretado al son del tema principal de la película de Luis G. Berlanga "Plácido", compuesto por Miguel Asins Arbó:

Se vende rayo de sol

al mejor postor,

no hace falta cualificación

alguna, ni que extienda el cheque

con determinada genuflexión,

eso sí, al portador,

que los nominativos son fácilmente

reconocibles y pueden decolorar

el fraude más allá de la sonrisa profidén.

¡¡¡Por favor!!!



Se vende estación de tren

con andén cubierto,

climatizada, raíles a estrenar,

hilo musical cada diez metros,

zona de fumadores, de corruptos,

zona vip para trajes y corbata y

chinchetas en el suelo por si a alguno

se le ocurre pedir limosna en estos tiempos

de desenfreno monetario.

¡¡¡Qué atrevimiento!!!

Compañías telefónicas, cadenas de comida

basura, y esa gran locura parlamentaria

a cambio de escaño perpetuo…

¡¡¡Comiencen a pujar!!!



Se venden ideas políticas con

banda sonora, panfleto en papel

reciclado – que está muy de moda –

y un futuro prometedor tras las

barricadas del patio de los leones,

donde los unos y los otros

se frotan las manos con el jabón

y la vaselina aportada por la ciudadanía.

Eterna historia de arriba y abajo,

en que la pana de un uniforme

acaba con firma de diseñador italiano,

manicura, pedicura y supositorio

para olvidar las locas ideas adolescentes,

cuando, inconscientes, se juraban no

poner freno a eso de comerse el mundo.

¡¡¡Quién te ha visto…!!!



Ay, mundo, que te pones en venta.

Ay, mundo, que nada se regala ya

en un enorme anuncio por palabras

a riñón el vocablo elaborado,

de esos que se resaltan en negro

subrayado, a modo de epitafio evocado

en enciclopedias, wikipedia,

humo de avioneta en el cielo,

pintada en una tapia derruida,

código de barras codificado o de mil y una

maneras distintas, diversas pero todas similares.



Ay, mundo, que te pones en venta.

Ay, mundo, que nada se regala ya.

(c) Isidro R. Ayestarán