EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2017

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


LLUVIA


Lluvia sobre sombras chinescas,
alumbradas por farolas de luz tenue,
frontera áspera entre vida amarga y mundo gris,
gotas de placer, de dolor,
de humedad en los recuerdos,
gotas sin piedad...
gotas de nostalgia...

Lluvia sobre los rostros del desánimo,
del desencanto, del silencio más audible.

Lluvia sobre sombras chinescas
inmóviles en su sendero incierto.

Gotas de agua en su propio miedo,
lluvia nuclear que desintegra a partes iguales,
lluvia pactada en el lenguaje de sordos
de los gobiernos analfabetos, mudos y ciegos.

Rincones solitarios empapados de
uniformes y crueldad, de fanatismo en la mirada,
de intolerancia, de orden y mando,
de surcos que se esculpen con la decepción,
gotas de silencio, de ¡¡¡agachad la cabeza a mi paso!!!

Un niño que pregunta el porqué siempre
en invierno nos asaltan las nubes grises
en esta vida que logramos en la tómbola
de los sorteos inexplicables.

Y no hay respuesta,
porque no es agua de lluvia
... es agua de lágrimas.

un viejo texto, escrito originalmente en prosa, y remodelado
para su representación en "GRAND GUIÑOL... o no?",
al ritmo de la evocadora música que Francis Lai compuso
para la película "Bilitis".
(c) ISIDRO R. AYESTARAN, 2008

2 comentarios:

mi nombre es Alma dijo...

La lluvia como todo incluso las lágrimas nos transportan desde una alegría inmensa de refresco del alma como a la mayor de la tristeza tejiendo su desolación.
Lluvía sanadora, lluvía destructora.

Un abrazo, estupendo poema

Angus dijo...

Bellísimo poema.