EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2017

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


GRAND GUIÑOL, el pequeño teatro de la vida



Anhelar un mundo, lejos del blanco y negro
que me aprisiona y me limita.

Volar lejos de odios y rencores,
miradas opacas sin sentimiento ni sonrisas.

Si fuera preciso, correr, escapar, evadirse
de la angustia para encontrar un refugio
entre tus brazos.

Evitar el convertirse en estatua de sal
por añorar la visión de un mundo que
aboga por la intolerancia y la guerra.

Dejarse envolver por una nueva melodía
que nos transporte a mundos diferentes.

Disfrutar con el pequeño teatro de la vida,
sus aplausos, sus gentes...

Y al bajar el telón, que la fusión de nuestras vidas
termine con una gran ovación de despedida.

El último número de Grand Guiñol, antes del discurso,
interpretado al ritmo trepidante de la "tarantella"
compuesta por Nino Rota para la película "El padrino".

GRAND GUIÑOL - vídeo "AÑORANZAS"




El canto nostálgico a la infancia perdida, a aquellos tiempos en que, de niño, las sonrisas eran el ingrediente básico de la vida:

El lugar de mis juegos,
el sonido de mis sonrisas,
el aroma de mi lejana niñez,
de esa infancia marchita para siempre.


Y como colofón, "Volver", quien sabe si a unos tiempos felices, a un equilibrio emocional, o a los instantes en que nos podíamos apoyar en el balaustre de la vida para contemplar un horizonte azul lejano a las nubes grises que asaltan la madurez.
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GRAND GUIÑOL - vídeo "LLUVIA"


Metáfora sobre el aciago destino de los más desfavorecidos en el mundo, que sufren una vida atroz. El trovador de la noche, con una gran capa oscura, al sentirse empapado por las lágrimas de los débiles, abre un enorme paraguas blanco al tiempo que el crepúsculo lo invade todo.
Uno de los momentos más emotivos, al son de las músicas de Francis Lai (Bilitis) y Andrew Lloyd Webber (El fantasma de la ópera)


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GRAND GUIÑOL - vídeo "COBIJANDO MAMARRACHOS"


El vídeo que recoge el momento más cabaretero de todo el Grand Guiñol: la visión ácida y satírica del mundo de la política, los gobernantes, la situación del mundo y, sobre todo, y de manera muy localista, dedicado a la gente que vive en la plaza de Cañadío de Santander y que soporta todos los fines de semana la aglomeración de gente alrededor de los locales de copas. Algo muy común al resto de España, y que aquí es descrito desde un punto de vista bastante socarrón. Y todo, al ritmo de dos músicas tan diversas como el "4 minutes" que Madonna ha utilizado en su última gira, y uno de los temas principales de la película de Bob Fosse "Cabaret".

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GRAND GUIÑOL - vídeo "PEDRITO, el piruleta"


Montaje teatral para abrir la segunda parte de este Grand Guiñol. La historia de Pedrito "el piruleta", un chapero que se vende por las calles de la ciudad, y que decide terminar su historia de amor con un atormentado escritor.
Es este acto de siete minutos una adaptación teatral del relato que aparece en el libro EL CABARET DE LOS SUEÑOS NOCTURNOS, donde se cuenta el trágico final del personaje, asesinado a manos de la policía.

Uno de los momentos más intensos de todo el show.


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GRAND GUIÑOL... fotográfico



En primer término, el colgante con el verdadero protagonista de todo el show: un ojo, testigo de millones de vidas que caminan, errantes, por todo el mundo. Un diseño de mi amiga Ruxandra, asistente técnico en todos mis espectáculos, y que para la ocasión diseñó este broche así como un enorme paraguas blanco para el número "Lluvia". Verdaderamente impresionante. Verdadera muestra de una amiga.
En la segunda fotografía, el lienzo que pinté para este Grand Guiñol, con el mismo ojo, medio oculto entre nubes y el crepúsculo, en cuyo extremo inferior izquierdo, entre nubes, aparece el logotipo de EL CABARET DE LOS SUEÑOS: la chistera y el bastón.




Distintos detalles de la decoración del escenario, flanqueado por dos grandes mesas redondas donde, a modo de antiguas mesas camillas, hay varios objetos personales de los dos artistas que irán mostrando al público a lo largo de todo el show:
La chistera plateada para el cabaret de la segunda parte, la rosa negra de la historia de amor entre el poeta y el fantasma, el espejo de tocador para retirarse el maquillaje durante el discurso (algo habitual en mis espectáculos en el Colilla Queens), la gran fotografía con el antifaz de "Bohemios de buhardilla", que sirvió para decorar el atril del primer show (en el mes de marzo) y que forma parte de la ornamentación del local desde entonces, la portada del libro EL CABARET DE LOS SUEÑOS NOCTURNOS, el gran zapato plateado, homenaje al mundo del transformismo, y en la primera fotografía, el marco de los angeles para albergar una fotografía muy especial que será mostrada al cierre de la primera parte: para los versos de "Añoranzas", una fotografía con mi tía abuela Maruja.

Puro sentimiento... pura vida sobre el escenario.




Comienza el show con "Vive", interpretada por Fiordaliso y escenficada por Oky, de rosa, para transportarnos con su frescura al escenario del teatro de la vida.
Nada más acabar la canción, una música apocalíptica y el sonido de un tren nos traen a un misterioso personaje de negro que, al ritmo del tema principal de "La pantera rosa", de Henry Mancini, va desgranando los versos de "Vida, bohemia y soledad".

El Grand Guiñol, arranca.

Soy un vaquero sin pistolas errante en esta ciudad oscura,

un poeta contracorriente, con los ojos ocultos por nubes de vida...


La coreografía de "Lluvia", el poema sobre los desfavorecidos del mundo, como si de una gran metáfora se tratara: las lágrimas de los que no disfrutan de una vida placentera, se convierte en torrencial granizo y tormenta sobre el personaje oscuro de esta primera parte, que precisade un gran paraguas blanco para cubrirse.


"El poeta que surca el arco iris sorteando las nubes negras que presagian tormenta". La historia de un fantasma que se le aparece a un personaje solitario, torturado por una rosa negra, símbolo del amor perdido.
Una danza junto a Oky, al ritmo de la música de "El fantasma de la ópera", y al final, en los últimos segundos, el extraño personaje le cuelga al solitario oscuro el broche con el símbolo del ojo, el verdadero protagonista de este Grand Guiñol.



Tras la danza con el gran manto blanco, metáfora de las hojas de un diario donde plasmar las pequeñas cosas que acontecen en la vida, toca el turno a los versos de "Añoranzas", el recuerdo de las vivencias de cuando éramos niños, las fiestas con la familia, la pandilla del barrio... y el recuerdo a los seres queridos que ya no están entre nosotros.
El sonido de una vieja caja de música, al tiempo que escuchamos una nana interpretada por una niña, lograron que el Colilla Queens se envolviera de un silencio muy significativo, acentuado por las músicas de Melanie C, Violaine Corradi, Michael Jackson y el propio Clint Eastwood.


Oky, al son del "Volver" versionada por Estrella Morente, cierra la primera parte de las vivencias del teatro de la vida, con la nostalgia de aquellos momentos que lograron, antaño, que nuestra mirada brillara con el fulgor de los niños.
No hace falta añadir más. Un cierre que logró un nudo en el corazón de los asistentes.



El acto teatral Pedrito "el piruleta" para abrir la segunda parte, un duelo interpretativo entre un escritor y el chapero del que está profundamente enamorado. Sin embargo, bajo esta tensión emocional subyace la verdadera razón del fracaso de la historia de amor: no hay vida entre ellos, tan sólo un proyecto literario que no levanta el vuelo por la escasez de un verdadero sentimiento.
Ocho minutos de miradas, bofetadas, lágrimas y mucha pasión al ritmo de la electrizante música de Angelo Badalamenti para "Twin Peaks".


La vida desoladora de los que pierden en el mundo del amor:
el personaje desesperado de "El amante", puro sentimiento en busca de unas caricias que proporcionen la vida entera, y la locura de quien sufre el desamor más absoluto y sus consecuencias, hasta que, tras perder el corazón, también pierde la cabeza bajo la versión en saxofón de "Caruso".
Oky, soberbio, escenificando "El amor", la mítica canción de Massiel.

La parte más irónica de todo el show: cabaret en estado puro para desgranar, de manera burlesca y satírica, el mundo de la política y sus consecuencias, de la gente intolerante que no soporta a los que no son como ellos, las leyes absurdas que favorecen a los de "siempre", y luego una receta para obtener una vida mejor en este "pequeño teatro de la vida".
El Maestro de Ceremonias de Blanco, ataviado con cuello cervantino, chistera plateada, máscara de payaso y abanico de plumas negras.

El momento más divertido de todo el Grand Guiñol.


Tras la parte satírica y cabaretera, el personaje se retira el maquillaje para hablar de los más desfavorecidos del mundo, cuya vida dista mucho de ser un gran circo.
Es la realidad de una vida dura...

La otra cara de la moneda.



Número final: "Al otro lado del túnel", el canto a la esperanza para los que han perdido la luz y la fe en la vida, acentuado, en los últimos minutos, con el tema musical "Como las alas al viento", de la gran Rocío Jurado:
"Lucha, lucha, lucha...".

Pero no te rindas.

CABARETtour - Caminando con mi soledad


Camino mi soledad por orillas de playas desiertas,
con mis zapatos de cristal resquebrajados

pensando que es tu corazón quien va de mi mano...


Humillo la mirada para que nadie me lea la tristeza en los ojos,

que nadie comprenda lo que sufre un sentimiento

cuando no es correspondido...

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