EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2016

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


¡¡A ESCENA!!


Noche de estreno,
de Opening Night a lo Cassavetes,
y las cervezas se amontonan
a lo largo de una barra de bar
descrita en verso alejandrino.

Ha sido un mal día, en el que
el público ha preferido quedarse
en la terraza preveraniega,
contándose sus cosas sin prisa
en esta tarde de domingo.

"Estas cosas curten, dan tablas",
me dijo un día J.C., pero no llego
a acostumbrarme a esta decadencia,
esta ausencia del respaldo añejo
con ron de botellón sin perfumar.

Viajo solo, ligero de equipaje,
nunca me gustaron los reproches
ni cantar las verdades a la cara.
Allá cada uno...
Pero las reglas de tres dan un saldo
inquebrantable en el visor de mi calculadora,
las cuentas no salen, los amigos restan,
y la brecha de mi hatillo cada vez
multiplica más la resaca amarga
tras la bebida emborrachadora
del olvido.

- ¡¡Cinco minutos y a escena!!
Sin música, sin voz, con los ojos pintados
de un negro aturdido por las noches
de tos y sueños rotos,
chasqueando los dedos como un chulo
del Bronx, pero con pose a lo Sal Mineo.

Y una vez arriba, ante el atril
de las piernas decadentes del Bukowski,
con esas medias deshilachadas y
vértice por adivinar, musito;
"Muñeca, qué mal nos trata la poesía".

Yo, por lo menos, me cambiaré
de calcetines en esta mañana de lunes,
aunque la colonia del verso
no se evapora, se impregna
en la piel, se mete tan adentro
que el algodón desmaquillador
no logra su efecto.

-¡¡Cinco minutos y a escena!!
- Ponme otra cerveza.

Últimamente es lo único que adorna
mi ronca voz, donde aún resuena el eco
de aquellos "te quiero" arrojados
en algún momento de inspiración.

Sí. Estas cosas curten, dan tablas.
Y sí. Otra vez más,
recito ligero de equipaje.

Madrid - abrl 2010

NIGHT & DAY



La pared resalta estantes de libros,
sus lomos pintan títulos desteñidos,
como si los poetas se hubieran dormido
o se hubieran puesto de acuerdo en este
despistado escondite inglés.

Hay destellos de luces ténues por los rincones,
música de jazz con voz ronca al micrófono,
con ese chasquido propio de los vinilos
de otros tiempos. Lo de ahora... bueno, es otra cosa.

Hay polvo en las botellas,
desgana en torpes miradas,
rutinaria procesión de la mesa a la barra,
atestada de confidencias y colillas secas.

Las notas del pentagrama se me antojan
desafinadas y sin alma,
y a esta torpe caligrafía le recetarán
volver a la escuela del preescolar.

Puede que al corazón de los enamorados se
le propine un coscorrón para ver si espabila
ante tanto estúpido "volver a empezar",
ante tanto vagar errante por el desencanto
tras los continuados rechazos.
O qué sé yo...

Tal vez vuelva a soñar con regresar a tu lado,
con retomar las charletas con los amigos
de aquellos tiempos tan lejanos, o quizá
dedique mis horas a sacar brillo a las empuñaduras
de todo lo que tengo alojado
en mis espaldas.
Qué más da...

La noche se instalará en unas horas,
vagaré solo por Gran Vía,
por los cafés sin tertulia y las esquinas
donde reinan las putas ajadas.
Solo... como el trovador que le canta a la luna
sin más opción que la de seguir su camino
como mejor sabe. A golpe de verso.

Quizá no necesite más.
Nada más que eso.

("Well... fuck´em" - Madonna dixit)

Madrid, abril 2010

LA NOCHE TRISTE


Acuérdate de aquellas noches de estrellas y poemas,
donde recitar al corazón era nuestra fórmula mágica,
y donde la música increscendo era la señal
de alarma de fuego en este juego de pasión.

Rasguea en la guitarra de nuestra historia de amor
la melodía que llevaba nuestro nombre,
en un título inspirado por musas y cupido,
musitado a lo más hondo del corazón.

Rememora en esta noche triste
lo que fuimos y nos perderemos, al no conjugar
nunca más el tiempo futuro,
y evoca el suspiro tras tus ojos cerrados...

Tu rostro, dibujando una sonrisa de placer,
el hospedaje a pensión completa de todo tu cuerpo,
y las mejores vistas desde tu mirada...

En esta noche triste,
donde los ángeles me acercan al país
donde habitas ahora

lejos, muy lejos
de este poeta solitario
y abandonado.

fotográfía original: ROUS
extraída del show TROVADOR DE MADRUGADA
Pub La ribera del mar - domingo 18 abril 2010

LA HISTORIA DE PEDRITO "EL PIRULETA"


Esta es la historia de Pedrito "el piruleta",
conocido así desde los tiempos del colegio,

donde era el primero en caer de rodillas a

cambio de unas monedas para comprarse

un bocata en los recreos.


Con el devenir de los años, fue a parar a prisión,

donde le rompieron el culo y el alma tras

participar en una carrera a la deriva sobre

la autopista sin asfaltar del mapa de la vida.


Salió del trullo con cuarenta años,

y el espejo ya no le devolvía ninguna imagen suya,

ni tan siquiera una desvirtuada, dándole la espalda

como habían hecho todos, todos, todos...

Un camino duro marcado por la decepción,

la mala fortuna y las bofetadas de la vida.


La primera, por amanerado.

La última, por morder a un cliente que andaba

algo despistado...

Y entre ambas, las de siempre de su violento padre

y sus hipócritas hermanos.


De día, siempre en la plaza San Francisco,

vendiendo kleenex robados en el súper de la esquina;

de noche, chapero en la recta de Sotoliva,

ornato clásico ante los coches de ida y venida,

entre cuerpos desvencijados, entre muñecos rotos.


Una tarde, oyó hablar de las noches de sexo furtivo

en Piquio, entre palmeras, luces verdes y niños ricos,

y allí fue a parar, para cambiar en el juego

de póker, con una baraja sin macar.


Se dejó chulear por el madero más

violento de la Comisaría Central,

dejándose acariciar por su porra...

dejándose marcar por su placa...

dejando que su mirada se dirigiera a la nada

más absoluta.


Una noche, de hace tiempo ya,

Pedrito "el piruleta" durmió el resto de su vida

sobre las rocas de un acantilado,

tras un palizón de esos de turno

que propinan los que velan por la

seguridad ciudadana, la moral y las buenas costumbres.


Nadie se hizo eco de aquello,

nadie reclamó su cadáver,

nadie le conocía...

Tan sólo un poeta que, de oídas,

le dedicó una necrológica que el

periódico se negó a publicar.


La otra tarde, vi a un joven apoyado

en la balaustrada de un parque,

con su mirada perdida,

con su rostro esculpido por mil desgracias,

con sus ojos marchitos y apagados,

y al igual que aquel Pedrito,

al rato, reanudó su viaje hacia ninguna parte.


Sin un cruce de miradas,

sin nadie que le hablase,

sin un guiño cómplice,

sin nadie que le abrace.


"Adiós, Pedrito", le dije.

Porque todos sois como aquel

al que llamaban "el piruleta"

desde los tiempos del colegio.


fotografía original: POWEREDby NEL
extraída del show TROVADOR DE MADRUGADA

Café Retros - jueves 15 abril 2010

¡¡ARRIBA EL TELÓN!!


Puertas entreabiertas suben de nuevo el telón,
esnifando el asfalto de mil carreteras,
alentando el rugido del motor del cuentakilómetros
de los sueños que quieren hacerse realidad.

Un escenario nuevo para los versos que yacen bajo mi sombrero,
bajo máscaras de color plata que utilizan mil personajes,
con la música que llega a mis oídos en un solo de latidos certeros,
reconvertida en la balada del poeta errante de tus sueños.

Sentarme a tu lado a escuchar historias de mil colores,
leyendas urbanas sobre piezas que encajan en el puzzle de los héroes,
y una, dos, tres... infinitas cervezas con aroma a porro urbano,
cuyo humo queda devorado por la sombra de los perdedores.

Y verte de nuevo, por espacio de unos segundos tan solo,
a través de las puertas sin cerrar de un bohemio cabaret...
Y tú, paseando con la mirada perdida en algún punto
del recuerdo de esta historia que muere a lo lejos de un ayer...

Pero seguir soñando es mi nuevo empeño,
contando historias que devoren
la luz del crepúsculo.

Y seguiré soñando, contando historias nuevas
en un absurdo empeño por despertar
entre tus brazos de nuevo.

Se levanta el telón en este Cabaret de los Sueños,
escrito con el aroma de los potentes somníferos.

Tic, tac, tic, tac, tic, tac...

fotografía original: POWEREDby NEL

DOBLE ARTE: SATÍRICO


Los dos números más satíricos, irónicos y divertidos del show en el Doble Arte: al ritmo del "Cabaret" de John Kander, la sátira social "Campo de minas", ironizando sobre las quejas de los vecinos de la famosa plaza de Cañadío de Santander, ante los constantes ruidos de la gente que puebla los bares y alrededores para sus juergas nocturnas; y con el famoso tema musical "Raindrops keep falling on my head" de la película "Dos hombres y un destino", la divertida y ácida historia de amor, cuajada de infidelidades, entre mi mano derecha y la izquierda, en un número que arrancó carcajadas entre el numeroso público asistente al espectáculo.

Debo reconocer, con vergüenza y humildad,
que en una mala noche de mi vida, en un fatal minuto

de calentón inoportuno e irresponsable,

le puse los cuernos a mi querida mano derecha del alma.


Me fui con la izquierda tras tomarme la última copa,

y con el tiempo intenté hacerme amigo de ella

más allá de los minutos fogosos entre unas sábanas

aún sorprendidas por la infidelidad de mi cuerpo...


fotografía: POWEREDby NEL

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