EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2017

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


¡¡A ESCENA!!


Noche de estreno,
de Opening Night a lo Cassavetes,
y las cervezas se amontonan
a lo largo de una barra de bar
descrita en verso alejandrino.

Ha sido un mal día, en el que
el público ha preferido quedarse
en la terraza preveraniega,
contándose sus cosas sin prisa
en esta tarde de domingo.

"Estas cosas curten, dan tablas",
me dijo un día J.C., pero no llego
a acostumbrarme a esta decadencia,
esta ausencia del respaldo añejo
con ron de botellón sin perfumar.

Viajo solo, ligero de equipaje,
nunca me gustaron los reproches
ni cantar las verdades a la cara.
Allá cada uno...
Pero las reglas de tres dan un saldo
inquebrantable en el visor de mi calculadora,
las cuentas no salen, los amigos restan,
y la brecha de mi hatillo cada vez
multiplica más la resaca amarga
tras la bebida emborrachadora
del olvido.

- ¡¡Cinco minutos y a escena!!
Sin música, sin voz, con los ojos pintados
de un negro aturdido por las noches
de tos y sueños rotos,
chasqueando los dedos como un chulo
del Bronx, pero con pose a lo Sal Mineo.

Y una vez arriba, ante el atril
de las piernas decadentes del Bukowski,
con esas medias deshilachadas y
vértice por adivinar, musito;
"Muñeca, qué mal nos trata la poesía".

Yo, por lo menos, me cambiaré
de calcetines en esta mañana de lunes,
aunque la colonia del verso
no se evapora, se impregna
en la piel, se mete tan adentro
que el algodón desmaquillador
no logra su efecto.

-¡¡Cinco minutos y a escena!!
- Ponme otra cerveza.

Últimamente es lo único que adorna
mi ronca voz, donde aún resuena el eco
de aquellos "te quiero" arrojados
en algún momento de inspiración.

Sí. Estas cosas curten, dan tablas.
Y sí. Otra vez más,
recito ligero de equipaje.

Madrid - abrl 2010

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me faltas tú, sobro yo

Me faltas tú y sobro yo,
entre las agujas de mi corazón,
marcas de reflejos
en latidos sin motor.

De abrazos rotos
y de sueños carcomidos de rencor,
alma partida en dos,
entre suspiros de caricias sin amor.

Echo en falta tu presencia,
junto a tu voz,
odio los espejos y la memoria,
de quien te amo,
cierro los ojos,
y puedo llorar de emoción,
marchitarme como una rosa,
sin estación.

Amaba tu aroma,
y tu espalda perfecta,
esa que tanto me gusto,
acariciar tu pecho,
entre los botones de tu corazón.

Fränk.

http://www.youtube.com/v/JugGmkvhsKQ

De todo se aprende... dicen, que lo que no te mata, te hace mas fuerte, aunque no es bueno ser fuerte.

Aunque no escribo tan bien como un maestro, aqui dejo un breve comentario, espero que te guste.