EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2017

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


EL VAGABUNDO


Melodía de violín a la luna llena,
scherzo desde lo profundo

del corazón,

caminar apagado sobre el

callejón angosto de una vida gris,

buscando un foco de luz

que te alumbre, buscando

un guiño cómplice que te sonría

en tu triste vagar...


Con pasos desmadejados

de farola en farola,

brincando para evitar los

charcos de soledad,

esconderte de la penumbra

que rodea la sombra en la pared,

acompasada, patético reflejo

de lo que fuiste antaño...


La estrella de un cabaret,

el Maestro de Ceremonias certero

tras el telón de acero hilvanado

a base de sentimientos y un amor

marchito en invierno

que partió lejos, lejos...

más allá de las candilejas,

hacia esa otra orilla donde ya

no se pone el sol.


Pero el telón se levantaba cada noche,

y tu pena debías disimular

al ritmo de la orquesta frenética,

al impulso de tus coristas y el

calor de un público cercano,

pero ignorante de ese scherzo doliente

y amargo que te carcomía por dentro,

viejo trovador...


Viejo trovador,

vagabundo en escena

con el hatillo pleno de unos sueños

por cumplir que persigues

cada noche...

como la flor que busca la luz del sol
.

...Más allá de las candilejas.


texto del nuevo estreno escénico VOLVER
(versión íntima de CAFÉ NOCTURNO)
para MIL ROSAS - Santander, 4 noviembre 2010

fotografía: NAZARET ABAD
realizada durante el show TROVADOR EN SANTA FE
Santander, 22 julio 2010