EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2016

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


SEÑOR ACOMODADOR


Señor acomodador,
vigile usted que el público

respetable tenga el trasero

bien aposentado,

que nadie se nos queje,

ni por la falta de espacio,

ni por los ruidos externos,

ni por el gallinero amontonado

allá hacia el fondo.


Que no les falte de nada,

y que nada les prive la visión,

que mi trabajo me cuesta

que mantengan la atención

con el adorno de costumbre,

ya que ahora se me pueden distraer

con estas absurdas nuevas leyes

que evitan los malos humos

pero no a los tontos de siempre.


Ay, ay, ay, ay, ay,

señor acomodador,

que por mucho que usted ponga el cazo,

los tiempos han cambiado,

que la propina habla otro idioma,

así que retire usted la mano,

no me vaya a coger un mal catarro

y tenga que pagarle por nuevo.

Ay, ay, ay, ay, ay...


Señor acomodador,

no desespere usted por el

desorden de la sesión anterior,

ni por el fan alocado que

pretendía llevarse mi futón,

mire usted que por plumas

que no quede, que en mi

cabaret las hay de sobra

y entre el público puede

que haya ausencia de...

vaya usted a saber qué.


Señor acomodador,

ya sabemos usted y yo

que la educación no se enseña,

y que se pierde muy fácilmente

cuando no se conoce al artista

o le es indiferente lo que cante,

hable, musite, recite o vierta

por sus labios... superiores.


Señor acomodador,

haga usted que guarden silencio,

que me avisan en el camerino

de que se acerca el instante

de mi salida a escena,

y aún estoy esperando

a que me maquillen y me

suban las medias.


Ay, ay, ay, ay, ay,

señor acomodador,

que no sé muy bien

cómo acabará esta noche de fiesta.


Ay, ay, ay, ay, ay...


(c) Isidro R. Ayestarán, MMXI
en la imagen, con Bobby
imagen promocional para
BOHEMIAN CABARET
estreno 6 de abril

1 comentario:

mi nombre es alma dijo...

Mucho le pides a un acomodador que quizás solo esté allí por su trabajo y al que le gustaría estar en el futbol (sonrío).