EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2016

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


PODEROSA AFRODITA

Fue chuleada por todo dios,
el saco de los golpes de sol a sol,
sin blanca en la cartera,
números rojos en el corazón.

Afrodita vaga por el asfalto
siendo la reina del suburbio,
dama de hierro en la esquina
de la oferta y la demanda en el amor.

Taconea con arte,
se pavonea dándose aire,
la más altiva de los barrios bajos
con medias satén, bolsito courpiel,

pintalabios presto,
pestañas al más alto
exponente, para que Afrodita
se asemeje al cisne que siempre
soñó ser.

Afrodita no concibe un amanecer distinto,
entre las sábanas de su instinto
con lamparones de enorme pasión,
alguna colilla perdida a medio fumar
y un cuerpo a su lado
exhausto de tanto... tanto sudar.

Afrodita les deja secos,
Afrodita les deja atónitos,
Afrodita les deja perdidos
sin migas de pan en su errante vagar.

Es su venganza por tantos palos
recibidos de sol a sol,
por tantas mentiras,
tantas frases de adiós.

Afrodita no concibe un mundo de promesas
vacías, sin sentido,
musitadas a un oído cansado de
tanto parlar, poco sentir, tanta
falsedad... ¡¡Acábalos, Afrodita!!
(mantis religiosa)

Y es que...
Afrodita no concibe un mundo distinto.

(c) Isidro R. Ayestarán, 2012

LA PRINCESA DE MIS VERSOS

Cuando se quiere de veras,
cuando uno se enamora,
sueña con que cada mañana
la luz de la aurora se deslice

por la piel de quien ama
para sentir que, siguiendo
el sendero de ese resplandor,
el camino más corto
hacia su corazón,
éste desemboque en una
determinada manera de mirar,

otra forma de decir, bajo
el palio de un susurro:
otro día más juntos
tú y yo.

Tú y yo,
protagonistas en este poema
con principio, sin final,
hilvanado y construido
a nuestra medida,
a nuestro ritmo.

Pero si algún día alguien lee
el verso maldito que
nos aleja y destruye
del mundo idílico
que compuso un poeta
errante en un mundo
oscuro y decadente,

yo mismo seré quien
escriba el poema más hermoso
que nadie haya escrito jamás,
porque sólo así,
letra a letra, volveré a
sentirte en el abismo de
tus ojos, para susurrarle
a la princesa de mis versos:
otro día más juntos,

TÚ Y YO.

(c) Isidro R. Ayestarán, 2012
para Esther

JOHN "DOS VERSOS"


Le llamaban John “Dos Versos
al errante que deambulaba
entre cientos de folios en blanco,
juntando letras, nombres, situaciones,
al amparo de la luz de su flexo.

Habitación de Kit Spade,
secuencia trece, interior noche,
dos toques en la puerta hacen
que el poli se levante de mala gana
hacia la puerta de su ruinoso despacho.

Entra Vampie, puta fina reconocida,
femme fatal que lleva al bueno de
Kit Spade por un callejón sin salida,
en dirección a su vértice aún por adivinar.

John “Dos Versos” hilvana la historia
a su antojo, con la tinta certera
del género oscuro, de los héroes
de una pieza construidos en blanco y negro.

Llegas tarde, muñeca”, dice Spade.
Creo que me han seguido hasta aquí
comenta ella en tono bajo.
Carsom sabe lo nuestro”.
Kit Spade suspira y se echa un pitillo.
Es un hombre duro, y se la pelan
los matones del novio de la chica
porque, aunque ella es muy tonta,
es una buena bomba sexual.

Gangsters en la noche de perros,
sobre un guión de serie zeta entre
títulos, artículos, cláusulas y demás
lindezas que naufragan en el váter…

Gangsters en la noche de perros,
a la caza de una historia con un
final incierto, porque en esto del amor,
aún en el cine, la entrepierna es el macguffin
en un antojo sexual a lo Alfred Hitchcock

John “Dos Versos” escribe,
John “Dos Versos” construye,
John “Dos Versos” hilvana
historias sobre gangsters en
una noche de perros…

Un autor a la caza de un editor,
un hombre duro que se busca
él solito su perdición,
una mala pécora en busca
de un mejor postor
y un público ávido de una
buena historia que les lleve lejos
de su noche oscura.

Noches oscuras
como las noches de perros
en las historias que escribe
a la luz de la luna
el bueno de John “Dos Versos”.

(c) Isidro R. Ayestarán, 2012

MARIONETA


Eres una marioneta,
un simple títere entre bambalinas
en este absurdo teatro de la vida,

manejada y limitada,
sin voz ni expresión
al antojo de un ancestral señor feudal
que te agujerea el alma
sin piedad alguna,
dictando hasta tu forma de reír,
sentir, soñar, vivir…

Hilos que te alzan más allá
de tu mirada…
pero que la humillan
sin ninguna contemplación.

Eres una marioneta,
un juguete roto
en el callejón angosto
de los ceros a la izquierda,
una sombra errante abandonada
en un destartalado desván,
a quien nadie va a visitar…

Y estás sola…
sin voz ni expresión
ni luz en el corazón,
pero también sin fuerzas 
para rendirte.

Siempre hacia delante, marioneta,
sin que nadie te arrebate tu propia vida.
Tu propio ser.

Marioneta,
títere en un guiñol,
sin nombre ni luz
en tu corazón,
a la caza de ese halo de luz
que te impulse más allá, marioneta,
siempre hacia delante…

Y dejarás de ser una marioneta,
un simple títere ente bambalinas
en este absurdo teatro de la vida.

(c) Isidro R. Ayestarán, 2012