EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2017

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


JOHN "DOS VERSOS"


Le llamaban John “Dos Versos
al errante que deambulaba
entre cientos de folios en blanco,
juntando letras, nombres, situaciones,
al amparo de la luz de su flexo.

Habitación de Kit Spade,
secuencia trece, interior noche,
dos toques en la puerta hacen
que el poli se levante de mala gana
hacia la puerta de su ruinoso despacho.

Entra Vampie, puta fina reconocida,
femme fatal que lleva al bueno de
Kit Spade por un callejón sin salida,
en dirección a su vértice aún por adivinar.

John “Dos Versos” hilvana la historia
a su antojo, con la tinta certera
del género oscuro, de los héroes
de una pieza construidos en blanco y negro.

Llegas tarde, muñeca”, dice Spade.
Creo que me han seguido hasta aquí
comenta ella en tono bajo.
Carsom sabe lo nuestro”.
Kit Spade suspira y se echa un pitillo.
Es un hombre duro, y se la pelan
los matones del novio de la chica
porque, aunque ella es muy tonta,
es una buena bomba sexual.

Gangsters en la noche de perros,
sobre un guión de serie zeta entre
títulos, artículos, cláusulas y demás
lindezas que naufragan en el váter…

Gangsters en la noche de perros,
a la caza de una historia con un
final incierto, porque en esto del amor,
aún en el cine, la entrepierna es el macguffin
en un antojo sexual a lo Alfred Hitchcock

John “Dos Versos” escribe,
John “Dos Versos” construye,
John “Dos Versos” hilvana
historias sobre gangsters en
una noche de perros…

Un autor a la caza de un editor,
un hombre duro que se busca
él solito su perdición,
una mala pécora en busca
de un mejor postor
y un público ávido de una
buena historia que les lleve lejos
de su noche oscura.

Noches oscuras
como las noches de perros
en las historias que escribe
a la luz de la luna
el bueno de John “Dos Versos”.

(c) Isidro R. Ayestarán, 2012