EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2016

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


POETRY SLAM & SPOKEN WORD




Fin de semana intenso donde la poesía y el espectáculo fueron sus ingredientes principales.
El viernes, en la librería DLIBROS (Torrelavega) participación en la edición de febrero de la IV Poetry Slam Cantabria, junto a poetas de la altura de Fran Sierra, Montse Barrero, Jorge Mier, Niño Néstor y Mio Sharp, presentados por José Elizondo acompañado por Espy de Bachelor a la guitarra.
Todo un lujo haber compartido (y ganado, todo sea dicho de paso) versos y miradas cómplices junto a todos ellos.
El sábado, en la sala escénica LaMusazul (Cantabria), el espectáculo poético de la I Spoken Word Cantabria, junto al artista SOS de Bilbao y un nutrido grupo de músicos y poetas de Cantabria y País Vasco.
Una vez más, el telón se levantó de nuevo.


recital en GIL (Santander)

Galardonada con el Premio Nacional Librería Cultural 2013, la librería GIL de Santander acogerá el próximo jueves 18 mis "pequeñas historias en verso sobre los grandes fracasos de unos personajes que agonizan en un asfalto de miseria, decepción y soledad".
Acompañado de mi inseparable muñeca de trapo, como referencia y leit-motiv del mundo de la infancia perdida, os hablaré de la vagabunda que paseaba todo su mundo en bolsas de plástico ya en el fin de una vida en la que fue, de joven, musa de un poeta torturado y decadente; hablaré de Lamento, el travelo de San Bernardo, que sueña con tiempos mejores mientras ahora vive arruinada físicamente al tiempo que languidece en esquinas maltrechas; del niño que se pregunta por qué en invierno asaltan las nubes grises en una vida lograda en la tómbola de los sorteos inexplicables; del hombre de familia, que llega a su hogar tras una dura jornada laboral que apenas le da para sustentar a los suyos; del poeta enamorado que sueña con aquella mujer a la que vio hace muchos años, de la que no sabe su nombre, pero de quien vive prendado desde entonces...
Editada bajo el sello Émepe de MundoPalabras, "De cuando quise acariciar el cielo con mis propias manos"vio la luz a finales de septiembre de 2015, y ya ha recorrido librerías y salas teatrales (en su versión escénica) tales como Más que libros (Santander), La librería del Puerto (Santander), Enclave de libros (Madrid), La esquina del zorro (Madrid), La Inquilina (Madrid), Barra/Llibre (Barcelona), Eutopía (Valladolid), La revoltosa (Gijón), Dlibros (Torrelavega), Biblioteca Guillermo Arce (Los Corrales de Buelna), Sala de tres Teatro (Santander), Rubicon (Santander), Libu (Bilbao). Y, próximamente, en Atticus-Finch (Madrid) y la librería Hydria (Salamanca).

DE CUANDO QUISE ACARICIAR EL CIELO CON MIS PROPIAS MANOS (vídeo promocional)

A partir de la música que Antón García Abril compuso para la serie de TV "Segunda Enseñanza", escrita y protagonizada por Ana Diosdado, cuya frase "A veces me gustaría tener doce años para pensar que la vida comienza cada día" abre mi nuevo trabajo literario, os presento este vídeo promocional para anunciar el recital que ofreceré el próximo jueves, 18 de febrero, en la librería GIL de Santander.
Os espero.

BREVE RESEÑA DE LIBU BILBAO

"Una muñeca sonriente acompaña a nuestro rapsoda. Ana Diosdado en Segunda Enseñanza y Lamento de la calle madrileña Desengaño inspiran sus versos. Versos libres, crudos, reales de sol y sombra, de cine y teatro, de Charles y de Chaplin...
Isidro R. Ayestaran hijo y nieto de Cantabria, con una muñeca en la mochila recorre ciudades mirando y escuchando vidas ajenas.
Libu te brindó ayer su espacio. Gracias por llenarlo de versos con nombre y apelidos. Venderemos tus libros con mucho gusto en un intento de atraparte entre nuestras estanterias"
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entrevista en MUNDOPALABRAS

Hoy tenemos en mundopalabras a Isidro R. Ayestarán, autor del poemario De cuando quise acariciar el cielo con mis propias manos, editado con nuestro sello émepe.
Pequeña biografía que te interese destacar
Comencé a escribir cuando era niño, ya que siempre me gustó contar historias, hilvanar personajes, llegar a lo más profundo de ellos y conseguir que salieran a flote. Luego, ya de mayor, descubrí el teatro, la magia de los camerinos, las mariposas del estómago y la tremenda verdad que alberga esa “pared invisible” que es el patio de butacas. Y decidí que debía calzarme el zapato de artista para viajar y volar con mis textos desde el escenario a la platea.
¿Cómo definirías en un máximo de cinco líneas de qué trata tu libro y por qué deben comprarlo los lectores?
Tal y como añadí para el texto de la contraportada, es una colección de pequeñas historias sobre grandes fracasos, sobre esas parcelas de verdad que atañen a la gente de la calle, de los cafés solitarios, de los que ansían, aunque sea, una pequeña porción de atención en sus vidas.
Un poemario sin grandes alardes literarios para llegar al lector mirándole directamente a los ojos.
¿Cuál es el principal objetivo que te planteaste con la escritura de esta obra?
Poner voz a los que no la tienen, no les dejan, no interesan. En un mundo donde las desgracias se convierten en una operación de marketing, los “sin voz”, los “nadie” –que diría Galeano– son mi principal objetivo. Para ellos es este poemario.
¿Qué es para ti ser escritor/a? ¿Te cuesta utilizar esa palabra para definirte?
Como diría el ficticio personaje de Cela en la versión cinematográfica de Camus, «yo no soy escritor, soy un mero “fabricante de letras”».
Un poeta de escenario que escribe una vez que se levanta el telón.
¿Qué ha sido lo más bonito y lo más difícil de todo el proceso de publicación de tu libro?
Empiezo por lo difícil: elegir la versión definitiva de poemas para la obra definitiva, decantarme por uno y no por otro. Eso que se llama de manera tan fea “selección”.
Lo más bonito fue el proceso de creación, desde la cita introductoria, los distintos bocetos para la ilustración de la portada, el tono de cada verso… Darle forma como hiciera, por ejemplo, Bernini con un bloque de mármol hasta llegar a alguna de sus obras en Villa Borghese.
¿Les aconsejarías a otros escritores que se embarcaran en la aventura de la autoedición?
Por supuesto, pero sin dejar de ser ellos mismos, teniendo fe ciega en su trabajo y creyendo a pies juntillas en lo que hacen. Conozco a muchos que vendieron su alma a cambio de un determinado logotipo en sus trabajos.
¿Cuál ha sido tu experiencia con mundopalabras.es?
Lo concebí como un trabajo en equipo, y así fue. Me orientaban, me dejaba orientar, les daba mi opinión, la contrastaban… Una experiencia mágica. Como sospechaba desde el principio que iba a ser.
Y así fue.
¿Qué sentiste cuando tuviste el libro entre tus manos?
Fue muy emocionante el desembalar las cajas y ver todos los ejemplares allí, ordenados, callados, a la espera de comenzar el viaje. Eso fue lo mejor de todo.
¿Algún consejo para escritores que están empezando?
Conozco a muchos que piensan que por utilizar expresiones o palabras “barrocas” o títulos “en abstracto” ya se consideran escritores. Y lo único que logran es que la gente que acude a sus presentaciones se mire entre sí en busca de una explicación ya que no entienden nada.
Uno de los grandes dijo una vez que la manera más fácil y directa de escribir “voy a subir al árbol a por esa manzana” es escribiéndola tal cual. Pues eso. Antes de llegar a las ramas hay que pasar por la raíz y el tronco.
Ya habrá tiempo para llegar a la cumbre.
Últimamente nos gusta cerrar nuestras entrevistas con una pequeña batería de frases que requieren una respuesta muy breve, ¡vamos a ello!
Tu principal fuente de inspiración es…
La vida
Para llamar a las musas nada como…
Dejar la puerta entreabierta mientras estás trabajando
Tu lugar preferido para escribir…
Mi rinconcito, rodeado de un montón de libros y una fotografía dedicada de Concha Velasco
¿Prefieres el día o la noche?, ¿el silencio o algún sonido de fondo?
Siempre la noche, con los auriculares puestos mientras escucho música en tono bajo
¿Libro electrónico o libro en papel?
Papel, of course. Lo otro no debería llamarse libro tan siquiera.
¿Alguna superstición?
Ninguna
Un sueño como escritor…
Que al terminar el libro, el lector(a) se ponga a pensar.
Tu escritor/a favorito/a…
Infinitos, de Bukowski a Gala pasando por Cela o Kerouac
Un personaje literario que te cautivara especialmente…
Martin Marco, de La colmena
La novela que te hizo llorar…
NADA, de Carmen Laforet. Por lo terrible de la historia, máxime teniendo en cuenta la época en que se escribió.
Por último, nos gustaría conocerte un poquito mejor, ¿te animas a responder a nuestro apartado “muy personal”?
Tu comida favorita es… Como de todo, pero no me van las extravagancias tipo chef
Serías capaz de insultar si… Cuando la estupidez se hace evidente al alcance de la mano
Tu ciudad favorita es… ¿Una? Roma
Lo que más odias de este mundo… la falta de respeto hacia los más débiles
Una manía personal… mirarme al espejo
¿De qué te disfrazarías en una fiesta de disfraces?… Maestro de ceremonias de un cabaret (lógico)
Ahora mismo estás leyendo… El sueño de la ciudad, de Andrés Vidal