EL CABARET DE LOS SUEÑOS
una obra de ISIDRO R. AYESTARÁN

(c) 2008 - 2016

Abandonado en la puerta de un camerino en un destartalado cabaret, fue educado por siete cómicos de la legua en las más variadas artes escénicas entre libretos teatrales, plumas de vedette, pelucas, tacones de aguja, luces de neón, cuplés, coplas, boleros, marionetas, carromatos, asfalto y un sinfín de desventuras que acabaron por convertirlo en un pseudo-escritor de relatos y poemas que recita por escenarios de más que dudosa reputación junto a los espíritus de Marlene Dietrich, Bette Davis y Sara Montiel, quienes lo acompañan desde niño en sus constantes viajes a ninguna parte.


BAUTISMO

La frontera se llamaba
ilusión, sueño, despertar, quimera.

Y aventura, música, baile y aquello
que en otros tiempos se denominaba
como “vestir de domingo”.

Pude leerlo en sus ojos
faltos de vida tras haber
viajado por la tierra del miedo,
el silencio y el temor,

y nadé como nunca hacia
esa otra orilla,
con el impulso y el aliento necesarios
para poder ser bautizado de nuevo
con cualquiera de aquellos nombres
esperanzadores con que soñábamos
desde el letargo de nuestro túnel de noche.

Sí,

una brazada más, y ya amanece.

texto y fotografía: Isidro R. Ayestarán

HERIDA


Te hirió la vida en un momento,
en un leve instante teñido de dolor
envuelto en lazadas de lágrimas sin aliento,
sin meta alguna, sin destino ni rasgueo
de banda sonora.

Te hirió a pelo,
sin avisar, sin anestesia,
sin última cena, sin derecho a una llamada,
sin un beso de buenas noches, sin un petting
previo al revolcón sobre la almohada.

Te hizo daño y la odiaste por ello,
porque tiñó de noche la aurora,
desafinó el canto del jilguero y estrelló
todos los aviones sobre las torres de cemento del alma.

Tu alma, tu cuerpo, tu anhelo.
Tú, siempre tú, como el niño que lloró
por vez primera al verse la herida tras caerse

de la infancia de cuatro ruedas.

(c) Isidro R. Ayestarán, MMXVII

NANA


Dejarás de tener miedo al asomarte
a esta ventana de lunes,
al aterrizaje forzoso de la
hoja del calendario,
a ese soplo de aire fresco
que se resquebraja mientras
se desliza entre tus dedos,
a la aridez del recuerdo de mi nombre,
a la torre de babel que se manifiesta
con cada tempestad, a cada lágrima
que vierten las nubes
para acompañarte en tu naufragio,
a vagar, solitaria, por el camposanto
de la añoranza.

Dejarás de tener miedo a las miradas
esquivas que se muestran en el escaparate
del disparate más acentuado,
al redoble del eco en la saeta
a una virgen entre flores,
cirios y costaleros,
a seguir paso a paso la receta para
caminar en dirección al centro de la diana,
a no encontrarte en medio de la multitud
que escapa en busca de la etiqueta
que reza “compañeros”.

Dejarás de tener miedo a
que yo no esté a tu lado,
a esa pista deslizante y peligrosa
donde se estrellan los pilotos automáticos,
a esa hoja en blanco hambrienta de letras
y sentimientos, a no encontrar el calor
de mi cuerpo al despuntar la aurora,
a que no te conteste al decirme buenos días,
qué tal dormiste, con quién soñaste…

Y dejarás de tenerle miedo al miedo,
a la velocidad de vértigo con que todo avanza,
a la distancia incomprendida que no
enseñan en los colegios, al estaño
con que se pinta el invierno,
a la tristeza en la pintura del payaso
que, divertido, recrea vidas en el escenario.

Y ese día, niña mía, lejos del miedo,
el temor, la soledad y el silencio,
te pararás en seco, echarás una
ojeada al mundo que te rodea,
y esbozarás una sonrisa sincera y abierta
al saber, de manera cierta,
que aún sin esas cosas, yo seguiré a tu lado
para cantarte por las noches,
como cuando sabías que yo estaba junto
a esa luz que se deslizaba por debajo de tu puerta.

Pero, ahora, mi niña,
duerme y no tengas miedo…

que enseguida te encuentran.

(c) Isidro R. Ayestarán, MMXVII

presentación del libro de relatos BARBARIE



Todos los relatos están escritos en tiempo verbal presente y en tercera persona. En todos ellos aparece un personaje secundario que, sin ser hilo conductor de los relatos, muestra cierta complicidad entre todos ellos. Se trata de un mendigo llamado Diógenes.
EL ENJAMBRE , de Luis Ruiz Aja, muestra una estampa literaria realista del fenómeno social del 15M. Se exponen las diversas tendencias del movimiento, la evolución de los personajes a lo largo del tiempo hasta vincularlos con el tiempo actual. El título proviene de la teoría del enjambre, opuesta a la tradicional militancia política.
BOLEROS DE CONVENTO, de Isidro R. Ayestarán, poeta y autor teatral, es un ingenioso relato que se desarrolla en una institución religiosa dedicada a la caridad entre los más desfavorecidos, que ha sido expropiada por el Ayuntamiento, y que ha de cesar en su actividad. Nos muestra el último día de la misma.
VALE, de Pedro Santamaría, uno de los autores que más éxito tienen a nivel nacional en el ámbito de la novela histórica, trata de la presencia de un don Quijote, sobreviviente desde el siglo XVII, decepcionado por el rumbo de la historia de España; un don Alonso que ha colgado la adarga y la lanza en astillero, y que pasea por el retiro con Sancho.
EL OCTOGENARIO DE LA TRISTE FIGURA, de J.Fernando Lestón, en contraste con el anterior, muestra un Quijote encarnado en un anciano estrafalario que utiliza a su nieto como escudero, y que participa en los movimientos sociales de hoy día.
LA ÚLTIMA PALABRA, Juan F. Hierro, recrea los atentados en París de 2015. Sus personajes son dos jóvenes musulmanes y una pareja de recién casados españoles, a los que el destino lleva a encontrarse en la discoteca de infausta memoria.
EL REY AMARILLO, de Jorge Tomillo Soto-Jove, también el dibujante del libro, es un relato descarnado en el que se muestra la decadencia de un rey del espectáculo, una especie de superhéroe caduco, que es asaltado, en su decrepitud, por una pareja de punkis.
VIDA Y MUERTE DE UN PAJERO, de Javier Tazón Ruecas, escritor, trata de la pornografía, del sexo desquiciado de los tiempos modernos, de la pedofilia y de la burocracia administrativa, narrado todo ello en un tono distendido y humorístico.
A QUIEN CORRESPONDA, de A.G.Topán, tiene como  tema la miseria creciente que va cercando a muchas familias como consecuencia de la crisis económica, un monstruo informe que las arrincona, como esa sombra referente del famoso cuento de Julio Cortázar: La casa tomada.
ANSIEDAD, de Noelia Zorrilla, es un relato de violencia doméstica, que no de violencia de género. Un relato en el que los tópicos sociales se entrelazan con la demencia de uno de los protagonistas para criticar los lugares comunes al uso sobre el tema.

CABALLITO DE MADERA, Sebastián Lasarte, argentino relacionado con el mundo del teatro, nos narra, en boca de un niño de cinco o seis años, la crisis de los refugiados. Es un niño que aparece varado en una playa, con la cabeza en el agua, todos recordarán la imagen. La crudeza del tema es rebajada por la candidez de la visión infantil.
EL SÉPTIMO A, de Ramón Qu, profesor de técnica literaria, actor y promotor de la vieja tertulia del café Ópera, se enfrenta con los desahucios. Recrea, en forma de monólogo narrado, los últimos momentos del desahuciado que espera la llegada de la comisión judicial. 
DE CERDO, Áureo Gómez, creador teatral, director y actor, es un relato fantástico cuyo tema es la génesis misma del Círculo Decadente, con artes metaliterarias, sin escatimar recursos de extrañamiento y pasmo para el lector, en un tono jocoso y divertido.

llega... BARBARIE

La Asociación Cultural CÍRCULO DECADENTE, a la que pertenezco, presentará el próximo miércoles 1 de febrero, a las 19.30 horas en el ATENEO de Santander, el libro de relatos BARBARIE, una sucesión de historias, espléndidamente ilustradas por George Parker, acerca de las diversas situaciones que la crisis económica ha generado en el tejido social.
A.G.Topán, Áureo Gómez, J. Fernando Lestón, Javier Tazón Ruescas, Jorge Tomillo Soto-Jove, Juan Fernández Hierro, Luis Ruiz Aja, Noelia Zorrilla, Pedro Enrique Santamaría, Ramón Qu, Sebastián Lasarte y un servidor, con el relato BOLEROS DE CONVENTO, firmamos cada una de las tramas.